Se peinaba a lo garçon la viajera que quiso enseñarme a besar en la gare d’austerlitz. Primavera de un amor amarillo y frugal como el sol del veranillo de san martín. Hay quien dice que fui yo el primero en olvidar, cuando en un si bemol de jacques brel conocí amademoiselle amsterdam. En la fatua nueva york da más sombra que los limoneros la estatua de la libertad. Pero en desolation row las sirenas de los petroleros no dejan reír ni volar. Y en el coro de babel desafina un español. No hay más ley que la ley del tesoro en las minas del rey salomón. y desafiando el oleaje, sin timón ni timonel, por mis sueños va, ligero de equipaje, sobre un cascarón de nuez, mi corazón de viaje. Luciendo los tatuajes de un pasado bucanero, de un velero al abordaje, de un no te quiero querer. Y cómo huir cuando no quedan islas para naufragar al país donde los sabios se retiran del agravio de buscar labios que sacan de quicio, mentiras que ganan juicios tan sumarios que envilecen el cristal de los acuarios de los peces de ciudad que mordieron el anzuelo, que bucean a ras del suelo, que no merecen nadar. El dorado era un champú, la virtud unos brazos en cruz, el pecado una página web. En coma la comprendí que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver. Cuando en vuelo regular pisé el cielo de madrid me esperaba una recién casada que no se acordaba de mí. Y cómo huir cuando no quedan islas para naufragar al país donde los sabios se retiran del agravio de buscar labios que sacan de quicio, mentiras que ganan juicios tan sumarios que envilecen el cristal de los acuarios de los peces de ciudad que perdieron las agallas en un banco de morralla, en una playa sin mar.
"Yo elegí quererte y todas las consecuencias que eso conllevaba, elegí que tu fueses la persona que llenase mis días de sonrisas, elegí que tu olor era el que mejor le venía a mis sabanas, yo elegí que me comieras a besos, elegí también tu voz al otro lado del teléfono. Elegí llorar por ti de vez en cuando, elegí creerme tus verdades y creerme a medias tus mentiras, elegí que no quería otros abrazos, que no quería otras manos agarradas a las mías, elegí que tu fueras mi locura y mi cordura, elegí llenar el silencio de la noche de nuestra risa. Elegí las idas y venidas, las despedidas, elegí la impotencia, la incertidumbre y tu impredecibilidad, elegí el miedo a fallar y los impulsos, elegí las miradas, elegí temblar, elegí hacerme adicta a tus palabras, al corte de tu voz. Elegí conservar intacto cada momento, y dejar huella de lo que algún día fue. Elegí no callarme nada, elegí darte todo, elegí hablar de nosotros cuando hablaba de ti, elegí ser fuerte sin la ayuda de ningún tipo de coraza y luchar por un solo motivo, elegí darte todas mis oportunidades, elegí quedarme con tus manías, tus defectos y tus carencias. Elegí estremecerme sola y únicamente con tus caricias, elegí no ponernos límite. Elegí el sabor agridulce de las discusiones que acababan en abrazo, elegí derrumbarme cuando ya no aguantaba más, elegí encontrarte en lugares donde nunca estarías, elegí seguir queriéndote aún cuando ya no estabas. Elegí arriesgar y jugarmela por vos. Y no me arrepiento de nada."
martes, 18 de enero de 2011
Se peinaba a lo garçon la viajera que quiso enseñarme a besar en la gare d’austerlitz. Primavera de un amor amarillo y frugal como el sol del veranillo de san martín. Hay quien dice que fui yo el primero en olvidar, cuando en un si bemol de jacques brel conocí amademoiselle amsterdam. En la fatua nueva york da más sombra que los limoneros la estatua de la libertad. Pero en desolation row las sirenas de los petroleros no dejan reír ni volar. Y en el coro de babel desafina un español. No hay más ley que la ley del tesoro en las minas del rey salomón. y desafiando el oleaje, sin timón ni timonel, por mis sueños va, ligero de equipaje, sobre un cascarón de nuez, mi corazón de viaje. Luciendo los tatuajes de un pasado bucanero, de un velero al abordaje, de un no te quiero querer. Y cómo huir cuando no quedan islas para naufragar al país donde los sabios se retiran del agravio de buscar labios que sacan de quicio, mentiras que ganan juicios tan sumarios que envilecen el cristal de los acuarios de los peces de ciudad que mordieron el anzuelo, que bucean a ras del suelo, que no merecen nadar. El dorado era un champú, la virtud unos brazos en cruz, el pecado una página web. En coma la comprendí que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver. Cuando en vuelo regular pisé el cielo de madrid me esperaba una recién casada que no se acordaba de mí. Y cómo huir cuando no quedan islas para naufragar al país donde los sabios se retiran del agravio de buscar labios que sacan de quicio, mentiras que ganan juicios tan sumarios que envilecen el cristal de los acuarios de los peces de ciudad que perdieron las agallas en un banco de morralla, en una playa sin mar.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Necesito confesarle a la nada que me aleje de muchas cosas, quedespues de tantas derrotas sigo creyendo en el amor. Que tengo mil problemas no resueltos y sigo buscando absurdas soluciones. Que aunque el mundo me haga caer llevo conmigo un par de curitas para evitar los dolores. Que intento cumplir todo lo que me propongo, que hay dias que soy muy feliz y otros no tanto. Que lloro mas de cuatro veces por semana, que soy bastante obsesiva, sobre todo con lo que mas quiero. Necesito contar que no paro de buscarte, que escribo mil frases de amor y es lo que mas me falta. Que soy manejada, histerica, ciclotimica , infantil. Que esta es mi forma de desahogarme aunque nadie la entienda, y sin embargo los entiendo. Que en este ultimo tiempo mi vida dio mas de mil vueltas y todavia no me marie . Que soy culpable de mis propios pensamientos y aunque el mundo me diga que no hay solucion sigo intentando. Que me trago mis dolores y finjo sonrisas, ysoy feliz mientras me dura. Que muchas veces me siento sola aunque no lo este. Que lucho contra lo imposible y no me canso. Que nunca me importa nada, solo vos, y voy a seguiramandote hasta volverme loca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario